ESPECIAL FOTOGRÁFICO

Perú: el agua, el tesoro que protege Rontoccocha

La propuesta de la primera Área de Conservación Regional de Apurímac busca proteger lagunas, bofedales y bosques nativos que aseguran agua para más de 70 mil personas. En Rontoccocha, a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, se conserva un territorio altoandino clave para las comunidades, la biodiversidad y la seguridad hídrica de Abancay.

37 829.53 ha

territorio propuesto

Lagunas, bofedales y bosques nativos formarían parte de la primera ACR de Apurímac.

93

lagunas

Fuentes naturales de agua que sostienen ecosistemas altoandinos y abastecen a la población.

74

bofedales

Ecosistemas clave para almacenar agua, regular el paisaje y sostener la biodiversidad.

 

Primera ACR

de Apurímac

La propuesta busca proteger un territorio estratégico para la seguridad hídrica de Abancay.

La laguna Rontoccocha abastece con agua potable a cerca del 30 % de la población de Abancay, capital de Apurímac. Durante décadas, las comunidades campesinas de Abancay, Curahuasi y Lambrama han cuidado estos ecosistemas altoandinos, permitiendo que el agua limpia llegue durante todo el año, incluso en temporadas de sequía.

Ese esfuerzo comunitario se refleja hoy en la propuesta del Área de Conservación Regional Rontoccocha, la primera en la historia de Apurímac. Impulsada por el Gobierno Regional de Apurímac, esta área protegida permitiría conservar una superficie aproximada de 37 829.53 hectáreas donde se encuentran 93 lagunas, 74 bofedales y seis bosques nativos.

 

Donde nace la vida

Rontoccocha es un territorio de gran importancia ecológica. En sus paisajes altoandinos se han registrado al menos 138 especies de fauna silvestre y 154 especies de flora. Algunas de ellas se encuentran en peligro de extinción, como el cóndor andino, el gato andino y el churrete real.

Además, el área alberga siete especies de aves emblemáticas de Apurímac: el rayo de sol acanelado, el tijeral de ceja blanca, la colaespina de cresta cremosa, la colaespina de Apurímac, el canastero de Junín, el canastero de frente rojiza y el matorralero de Apurímac.

Para el Gobierno Regional de Apurímac, Rontoccocha representa un espacio donde es posible conservar los recursos naturales, el agua, la biodiversidad y la cultura de las comunidades campesinas. Además, el territorio destaca por su agrobiodiversidad, especialmente por la presencia de papas nativas y otros cultivos tradicionales.

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Foto: Diego Pérez / SPDA.
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Foto: Diego Pérez / SPDA.
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Foto: Diego Pérez / SPDA.

 

Protectores del agua

La propuesta de Área de Conservación Regional abarca territorios de 11 comunidades campesinas de los distritos de Abancay, Curahuasi y Lambrama. Sus prácticas tradicionales de manejo del agua y del paisaje han sido fundamentales para mantener el equilibrio de estos ecosistemas.

Desde la comunidad campesina Santa Isabel de Caype, en el distrito de Lambrama, sus representantes resaltan el orgullo que sienten por el potencial ecológico de su territorio y su compromiso con la conservación del agua. Para las comunidades, el agua es vital para la vida y su protección forma parte de una responsabilidad colectiva con el ambiente y con las futuras generaciones.

De aprobarse, el Área de Conservación Regional Rontoccocha resguardará bosques nativos de unca y queñua, especies claves para los ecosistemas altoandinos. La queñua, uno de los árboles más resistentes al frío, ayuda a regular el clima, prevenir la erosión de los suelos y almacenar agua. Luego de filtrarse por el subsuelo, esa agua alimenta manantiales y otras fuentes naturales.

Las comunidades también han impulsado acciones de reforestación con queñuas y uncas como una forma de “sembrar agua”. Frente a la creciente escasez hídrica, estas plantaciones nativas son vistas como una estrategia para recuperar el paisaje, proteger las fuentes de agua y asegurar la vida en el territorio.

 

Bajo amenaza

A pesar de su importancia, Rontoccocha enfrenta amenazas. En enero de 2025 se registraron nuevos petitorios mineros en la cabecera de la microcuenca del río Mariño, zona donde nacen la laguna Rontoccocha y otras fuentes de agua de Apurímac. De los 25 petitorios tramitados, al menos 15 habrían sido aprobados, según información difundida por medios locales.

Esta situación genera preocupación entre las comunidades, que temen que las fuentes de agua puedan verse afectadas. Para ellas, la defensa de Rontoccocha es también la defensa de sus vidas, sus pueblos y sus recursos naturales.

El agua y los ecosistemas altoandinos son parte central de la vida comunitaria. Cuidarlos significa proteger la tranquilidad, la salud y el futuro de las familias que dependen de ellos.

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Foto: Diego Pérez / SPDA.
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Foto: Diego Pérez / SPDA.

 

Una oportunidad histórica para Apurímac

El Área de Conservación Regional Rontoccocha sería la primera ACR de Apurímac. Su creación permitiría proteger un territorio fundamental para la seguridad hídrica de Abancay, la biodiversidad altoandina y la cultura de las comunidades campesinas.

La propuesta es impulsada por el Gobierno Regional de Apurímac y cuenta con el apoyo de Conservación Amazónica – ACCA, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental y el financiamiento de Andes Amazon Fund.

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Foto: Diego Pérez / SPDA.

Rontoccocha representa una oportunidad para conservar el agua desde su origen. Proteger sus lagunas, bofedales y bosques nativos es apostar por el futuro de Abancay, de las comunidades campesinas y de los ecosistemas altoandinos que sostienen la vida en Apurímac.